Beneficios de tener mascotas en la salud mental

¿Sabías que tener o interactuar con mascotas de forma responsable es beneficioso para la salud mental? En este artículo te contamos por qué tener perros y gatos es tan gratificante.

Mascotas y salud mental

El día 10 de octubre se celebra el día mundial de la salud mental en más de 100 países para visibilizar y sensibilizar acerca de la situación de las personas con problemas de salud mental.

A pesar de que los estudios científicos todavía son escasos, parece que apuntan hacia el hecho de que tener una mascota mejoraría la salud mental de las personas con problemas, niños con TDAH y autismo, y también la de las personas mayores, ya que aportan bienestar emocional y contribuye al movimiento físico, lo que, a su vez reporta beneficios en la salud mental.

La situación de pandemia debido al COVID-19 y sus consecuencias en los confinamientos ha puesto todavía más de manifiesto la importancia que tienen las mascotas en el bienestar personal cuando otros vínculos sociales se ven interrumpidos. Al parecer, quienes tuvimos la suerte de tener un peludo en casa sobrellevamos esta situación mejor que quienes no.

Además, desde hace años se usan perros y caballos en lo que se conoce como “terapia asistida por animales” porque se ha observado que tienen un efecto positivo en la recuperación o aceptación de diferentes problemas de salud por parte de quienes las padecen.

Y todo esto, ¿por qué se produce?

Los investigadores consideran que por una parte tiene que ver con el hecho de que para muchas personas los animales suponen un apoyo que no encuentran en su entorno. Por otra parte, tal como hemos adelantado, tener un perro, por ejemplo, supone tener que salir a pasear, mejorando así la salud cardiovascular y aportando sensación de bienestar por la segregación de endorfinas que produce el ejercicio físico.

Pero no solo eso, sino que también desde el punto de vista psicoemocional los beneficios de tener mascotas son numerosos, de entre los que destacamos cinco:

1)    Reducen la soledad

Tanto por su compañía como porque al sacarlos a pasear en el caso de los perros, acudir al veterinario o involucrarse en sus necesidades, aumentan el número de interacciones sociales con otras personas con los que se comparte este afecto por los animales.

2)    Contribuyen a tener una rutina

Sobre todo en casos de depresión leve, mantener una rutina es fundamental para mejorar el estado anímico. Tener una mascota significa dedicarle tiempo: sacarle a pasear, jugar con ella, asearla, educarla, etc. 

En el caso de los niños, tener un perro o un gato puede ayudar a enseñarles el respeto por los animales y otorgarles cierto sentido de la responsabilidad, siempre adecuada a su edad.

3)    Ayudan a sentirse seguros

No nos referimos solamente a una seguridad física respecto a posibles amenazas externas, sino más bien a una seguridad emocional: un perro o un gato jamás te va a juzgar, te buscará para que le des mimos o te los dará a ti, no se ríe si te equivocas ni te trata mal. Simplemente está, y eso tan sencillo puede ser una gran ayuda para algunas personas.

4)    Disminuyen el estrés

Jugar con un perro o un gato, acariciarles y ocuparte de sus necesidades en general contribuye a reducir el estrés de forma considerable, ya que ellos nos enseñan a estar en el aquí y el ahora, dejando las preocupaciones de lado. 

5)    Incrementan el sentimiento de felicidad

Si le tienes mucho cariño a tu mascota sabrás que con solo mirarla te pones feliz. Esto es porque los dueños de mascotas, al interactuar con ellas, experimentan un aumento de la oxitocina, la serotonina y la dopamina, las hormonas del bienestar, mientras que la del estrés, el cortisol, disminuye, con todo lo que ello comporta para la salud en general.

Consideración final

Tener cualquier mascota es muy gratificante pero también supone adquirir obligaciones que no todas las personas son capaces de asumir.

Por ello, desde Natural Petshop abogamos por una tenencia responsable de animales de compañía. 

Adoptar un perro o un gato no debe ser un capricho, sino una decisión consciente de las obligaciones y gastos que supone.

¡Ahora Comparte!